martes, 5 de febrero de 2008

Hoy ha sido un día feliz. El enemigo nos ha dado un descanso y ha permitido que sigamos nuestra existencia sin él. Hoy he visto el sol, el precioso paisaje de esta ciudad entrañable, la sonrisa de aquellos que me rodean. Hoy no ha habido dolor ni malestar. Hoy ha sido como debía ser.

Pero, ¿y mañana?No debemos permitir que el enemigo nos abata. Él es el que no tiene sitio, el que viene a imponerse en un lugar extraño que no le pertenece. La mediocridad y la mezquindad no son armas de ningún tipo, si ignoramos su existencia, no podrá con nosotros.

Y seguiremos en medio de nuestra pequeña parcela, ese mínimo espacio donde la gente acude a buscar sueños, belleza, esperanza de encontrar lo que no saben definir pero que añoran igualmente. No nos van a expulsar de nuestro mundo.

Ésta es la actitud, no?

1 comentario:

Antinooo dijo...

Sin duda, Miria, esa es la actitud!!! No hay nada como una mente clara y unos principios sólidos para combatir los delirios de grandeza y la falta de humildad. El tiempo, que sabe más que tu y que yo (¡y, desde luego, que el enemigo!) pone a cada uno en su sitio, y tú en esta partida juegas con ventaja, porque desde el principio sabes que el tiempo está de tu parte...
¡Ánimo!