Para Antínoo, que está convaleciente, concediéndose tiempo para curarse como debería haber hecho hace mucho, ánimo desde la distancia, disfruta del parón bien merecido para recrearte en casita: mimos, buena comida, buenos libros, buenas pelis y mejor compañía! MUCHOS BESOS
sábado, 31 de enero de 2009
sábado, 24 de enero de 2009
Revolutionary road
Diversidad de opiniones. Una noche fría, comida copiosa aún por digerir, uno de esos cines grandes que enmarcan nuestros recuerdos.
Larga para el flanco izquierdo, un punto soporífera para el derecho. Para mí, soberbia. Sólo le sobra tristeza, la desazón de que no hay salida, de que no podemos luchar contra el destino.
Se encontraron. Se quieren. No es suficiente, pero no saben qué les falta. ¿Cómo luchar contra el enemigo invisible? Qué es más ingenuo: tratar de sobrevivir en un ambiente opresivo, "irremediablemente vacío", sabiendo que el tiempo pasa y desperdiciamos nuestra vida, o pretender que se puede salir del círculo, persistir en la esperanza de que algo puede ser distinto, romper las barreras y jugarse la seguridad y el abrigo venciendo el miedo a fracasar. Y ese es el secreto: que todo es irremediable, que ninguna de las opciones puede servir porque no hay forma de escapar del fracaso.
Un punto común: fantástico ese loco, que lleva siglos diciendo las verdades, el único que les comprende o el único que consigue crisparles. Él demostrando que se puede sobrevivir a la fama, que detrás del adolescente perpetuo hay un gran actor que merece ser reconocido. Y ella, fantástica, como siempre; ella, apuesta segura, nunca falla. Sam Mendes muy bueno, jugando con la música y el silencio, la quietud y el movimiento, las casas rancias, los bosques abiertos. Los primeros planos de las caras cansadas y grises. El amigo que entiende, que sufre, llora cuando está solo y lleva café al protagonista, consciente de que sólo es un secundario en esta historia, aunque tenga su drama y lo silencie evitando hablar de ello. La mujer que sonríe al sofá de enfrente, lleva el vestido feo, llora en el dormitorio. Y varias veces, ese "no llores, todo se arreglará", aunque sea mentira.
¿Irremediablemente mentira?
Larga para el flanco izquierdo, un punto soporífera para el derecho. Para mí, soberbia. Sólo le sobra tristeza, la desazón de que no hay salida, de que no podemos luchar contra el destino.
Se encontraron. Se quieren. No es suficiente, pero no saben qué les falta. ¿Cómo luchar contra el enemigo invisible? Qué es más ingenuo: tratar de sobrevivir en un ambiente opresivo, "irremediablemente vacío", sabiendo que el tiempo pasa y desperdiciamos nuestra vida, o pretender que se puede salir del círculo, persistir en la esperanza de que algo puede ser distinto, romper las barreras y jugarse la seguridad y el abrigo venciendo el miedo a fracasar. Y ese es el secreto: que todo es irremediable, que ninguna de las opciones puede servir porque no hay forma de escapar del fracaso.
Un punto común: fantástico ese loco, que lleva siglos diciendo las verdades, el único que les comprende o el único que consigue crisparles. Él demostrando que se puede sobrevivir a la fama, que detrás del adolescente perpetuo hay un gran actor que merece ser reconocido. Y ella, fantástica, como siempre; ella, apuesta segura, nunca falla. Sam Mendes muy bueno, jugando con la música y el silencio, la quietud y el movimiento, las casas rancias, los bosques abiertos. Los primeros planos de las caras cansadas y grises. El amigo que entiende, que sufre, llora cuando está solo y lleva café al protagonista, consciente de que sólo es un secundario en esta historia, aunque tenga su drama y lo silencie evitando hablar de ello. La mujer que sonríe al sofá de enfrente, lleva el vestido feo, llora en el dormitorio. Y varias veces, ese "no llores, todo se arreglará", aunque sea mentira.
¿Irremediablemente mentira?
Etiquetas:
Kate Winslet,
Leonardo DiCaprio,
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Sam Mendes
martes, 13 de enero de 2009
Desde nuevos espacios
¿Cuándo sabe uno si se ha acostumbrado a un lugar? No me sirve el extrañamiento al levantarme, porque suelo tener tanto sueño que necesito varios minutos para procesar cualquier información, por mínima que sea. ¿Cuando sabe encender las luces de una casa sin pensarlo?¿cuando avanza por calles cuyo nombre conoce?¿cuando echa de menos lo anterior?
De momento, sólo cumplo algunos de los puntos: me manejo bien en mi nuevo hogar, incluso empiezo a apañarme en mi nueva ciudad, a pesar del frío y de la nieve resbaladiza. Sin embargo, todavía no tengo morriña, quizá porque aún todo es tan estimulante que no puedo pararme a reflexionar sobre lo perdido, tan solo sobre lo nuevo.
Ya he pasado aquí mi primer fin de semana (había que dejar de huir cada vez que había oportunidad), y me parece un lugar con oportunidades, tengo muchas ganas de compartirlo con vosotros, así que espero ansiosa vuestra primera visita.
De momento, sólo cumplo algunos de los puntos: me manejo bien en mi nuevo hogar, incluso empiezo a apañarme en mi nueva ciudad, a pesar del frío y de la nieve resbaladiza. Sin embargo, todavía no tengo morriña, quizá porque aún todo es tan estimulante que no puedo pararme a reflexionar sobre lo perdido, tan solo sobre lo nuevo.
Ya he pasado aquí mi primer fin de semana (había que dejar de huir cada vez que había oportunidad), y me parece un lugar con oportunidades, tengo muchas ganas de compartirlo con vosotros, así que espero ansiosa vuestra primera visita.
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