A mí el final no me sobra. Es cierto que no es sutil, pero si lo piensas, la película no lo es en absoluto. Es explícita. Y así lo es también el final.
Digo que no me sobra porque ayuda a completar el esbozo del personaje de Sergi López. Es el superviviente de la película. Es aquel que se entrega, pero que cuando algo se rompe, es capaz de seguir adelante. Es alguien que busca la felicidad, y que, aunque en su recuerdo guarde grandes dosis de dolor o decepción, insiste para hacer de su presente un momento lo más feliz posible. Él se sabe mejor con compañía y la busca, aunque su acompañante no sea la que el inicialmente hubiera preferido. Es un hombre con mucho equipaje que sigue su viaje.
Está así dibujado por oposición a los otros personajes, especialmente al padre de la chica y a su secretario, ambos anclados en el pasado, incapaces de continuar, en una pausa que sabemos que no se reactivará.
No podemos establecer claramente que sea una oposición entre oriente / occidente porque no sabemos en qué grupo encaja la asesina. Ella arrastra probablemente un pasado que la ha dejado paralizada, pero al encontrarse con Sergi es capaz de dejarlo a un lado y entregarse a este nuevo hombre, hasta tal punto que da la vida por él. Es el tránsito de un estado a otro, o el punto intermedio (si es que su posición tiene algo de media.... es en realidad bastante extrema...) entre ambos.
Lo que yo entiendo, al final, es que sentir no es algo controlable, ni tampoco sustituible. Perder a su novia dificulta que Sergi sea feliz con la asesina, pero no lo impide del todo. A su vez, perderla a ella (un motivo más por el que considerarle un superviviente: está rodeado de muerte...) la hace darse cuenta de cuánto la quería, pero no le impide encontrar una nueva mujer... Corazón compartimentado, no excluyente. Siempre hay una nueva oportunidad, que no borrará lo anterior, pero quizá sí lo calme un poco, aunque pueda ser origen de un nuevo dolor, pues siempre es un nuevo riesgo....
viernes, 25 de septiembre de 2009
miércoles, 23 de septiembre de 2009
El mapa de los sonidos de Tokio
Ayer me decidí a ver El mapa de los sonidos de Coixet, y confieso que iba con alguna reticencia. La verdad es que me animó Miria cuando en uno de nuestros rincones (la librería La Buena Vida) me comentó que le parecía una de las mejores obras de esta directora.
Y lo que vi....me gustó mucho.
Una historia construida a base de susurros, miradas, risas y dolor. Una historia de amor que complementa aquella otra que en su día también protagonizó Sergi López. ¿Te acuerdas Miria ( y digo Miria y no K porqué no sé si la ha visto), de Una relación pornográfica? Parece como si Coixet haya querido mostrarnos lo que esa pareja hacia en la habitación del hotel. Ha traspasado las puertas de la intimidad y se ha metido en sus momentos más personales.
Me ha gustado la sencillez que emana Sergi López, y sobre todo ese aire lo Wong Kar Wai que se puede rastrear desde la música, la plasticidad y el juego de los primeros planos con los rostros.
¿Quién no se ha acordado de Deseando amar al ver a la pareja de amantes recorriendo esos pasillos hacia su vagón de tren?
Sólo he encontrado un pero, no me ha gustado el final tan explicito que tiene. Si la película está basada en los sonidos, las intuiciones los gestos, creo yo, que no era necesario desarrollar y explicar tanto el final del personaje de Sergi, su vuelta a Barcelona, que abre una tienda, que tiene un hijo...simplemente recalcar la última frase: él siguió con su vida y siempre la espera en su vagón de tren.
Hasta pronto
Y lo que vi....me gustó mucho.
Una historia construida a base de susurros, miradas, risas y dolor. Una historia de amor que complementa aquella otra que en su día también protagonizó Sergi López. ¿Te acuerdas Miria ( y digo Miria y no K porqué no sé si la ha visto), de Una relación pornográfica? Parece como si Coixet haya querido mostrarnos lo que esa pareja hacia en la habitación del hotel. Ha traspasado las puertas de la intimidad y se ha metido en sus momentos más personales.
Me ha gustado la sencillez que emana Sergi López, y sobre todo ese aire lo Wong Kar Wai que se puede rastrear desde la música, la plasticidad y el juego de los primeros planos con los rostros.
¿Quién no se ha acordado de Deseando amar al ver a la pareja de amantes recorriendo esos pasillos hacia su vagón de tren?
Sólo he encontrado un pero, no me ha gustado el final tan explicito que tiene. Si la película está basada en los sonidos, las intuiciones los gestos, creo yo, que no era necesario desarrollar y explicar tanto el final del personaje de Sergi, su vuelta a Barcelona, que abre una tienda, que tiene un hijo...simplemente recalcar la última frase: él siguió con su vida y siempre la espera en su vagón de tren.
Hasta pronto
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domingo, 13 de septiembre de 2009
La huella del ángel
Nancy Huston ha vuelto a nuestros anaqueles. Y, aunque me gustó más "Marcas de nacimiento", debo admitir que hacía tiempo que no leía un libro en un solo día....
Palente. Bruñido. Huero.
Las texturas piden a gritos ser acariciadas.
Una voz de fragilidad devastadora.
Venera su silencio.
Leve premonición de desesperanza.
Tornando azul el aire alrededor de su cuerpo.
Ahí están. En el punto de inflexión.
Es plenamente consciente de cada movimiento, consciente del arco blanco de sus brazos en el aire, la sensación de sus dedos al palpar las hojas... Esto es la felicidad, ¿no? Yo, en cualquier caso, no conozco mejor definición de la misma.
(Amarillo es el color en el que pienso París.)
Palente. Bruñido. Huero.
Las texturas piden a gritos ser acariciadas.
Una voz de fragilidad devastadora.
Venera su silencio.
Leve premonición de desesperanza.
Tornando azul el aire alrededor de su cuerpo.
Ahí están. En el punto de inflexión.
Es plenamente consciente de cada movimiento, consciente del arco blanco de sus brazos en el aire, la sensación de sus dedos al palpar las hojas... Esto es la felicidad, ¿no? Yo, en cualquier caso, no conozco mejor definición de la misma.
(Amarillo es el color en el que pienso París.)
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martes, 8 de septiembre de 2009
Viena, una semana después
He querido dejar pasar unos días para quitarnos el polvo del camino, la sensación de calor constante y fijar las imágenes en la retina. Para compararla con el lugar en que vivimos y poder poner a Viena en su sitio en mi imaginario. Porque con frecuencia me ocurre que lo que no me acababa de convencer en el momento sube luego de posición, en parte porque la saturación degrada las valoraciones, en parte porque al mirar nuestro contexto con ojos europeos salimos mal parados con frecuencia...
Viena debe mucho de su fama actual a Sissi, pero su sombra es demasiado oscura, y da una idea muy incompleta de lo que es. Está, evidentemente, muy marcada por el pasado imperial, por los grandes palacios, las residencias que rodean a la corte, jardines enormes... pero me quedo con la Viena modernista, con Klimt, y sobre todo, con la actual, con los vieneses que quedan a tumbarse en el museumquartier, los que van al cine en las tardes de lluvia, los que hacen que su ciudad esté llena de librerías y tiendas de música, de cafés donde pasar horas o puestos para comer por la calle, de restaurantes orientales y de terrazas. Es una ciudad limpia, acogedora, cómoda, amable con los visitantes, con gusto por la belleza.
En cualquier caso, y como siempre, lo mejor fue la compañía, poder descubrir cosas con vosotras, comentarlas durante horas, reírnos de cualquier cosa, pasar juntas días enteros. Lástima que Antínoo no pudiera acompañarnos, aunque estuvo mucho más presente de lo que podremos llegar a explicarle. Pero sé que la próxima seremos cuatro....
Viena debe mucho de su fama actual a Sissi, pero su sombra es demasiado oscura, y da una idea muy incompleta de lo que es. Está, evidentemente, muy marcada por el pasado imperial, por los grandes palacios, las residencias que rodean a la corte, jardines enormes... pero me quedo con la Viena modernista, con Klimt, y sobre todo, con la actual, con los vieneses que quedan a tumbarse en el museumquartier, los que van al cine en las tardes de lluvia, los que hacen que su ciudad esté llena de librerías y tiendas de música, de cafés donde pasar horas o puestos para comer por la calle, de restaurantes orientales y de terrazas. Es una ciudad limpia, acogedora, cómoda, amable con los visitantes, con gusto por la belleza.
En cualquier caso, y como siempre, lo mejor fue la compañía, poder descubrir cosas con vosotras, comentarlas durante horas, reírnos de cualquier cosa, pasar juntas días enteros. Lástima que Antínoo no pudiera acompañarnos, aunque estuvo mucho más presente de lo que podremos llegar a explicarle. Pero sé que la próxima seremos cuatro....
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