domingo, 24 de enero de 2010

Nine

Un italiano y cinco mujeres: su madre, su mujer, su amante, su musa, su amiga. Para muchos hombres todos los roles los desarrollaría la misma persona. Para él son insuficientes, y hay que añadir otra rubia (dos mejor que una) y una pelirroja, para que de nada falte. Pongamos pestañas postizas, todos los corsés que encontremos y ya tenemos montada buena parte de la película.

No es necesario que haya argumento, puesto que apenas lo hay. No es necesario que los actores sepan bailar o cantar, porque muchos salvan el aprobado muy muy justos. No es necesario que las canciones tengan una letra relevante ni música pegadiza. Eso deben pensar los autores, porque de nada de todo esto parecen preocuparse en exceso. El espectáculo es belleza, brillos, luces, una y otra vez. Eso es todo.

En mi opinión, sólo una presencia salva la película: Marion Cotillard, bellísima, incontestable, todo dulzura y todo fuerza. La gran superviviente de esta birria que pretenden vendernos con tanto oropel.

2 comentarios:

Antinooo dijo...

¡Pues a mi sí me gusto!
Hay dos grandes verdades respecto a esta película: que se nota su origen "felliniano", porque su estructura y su argumento son bastante raritos, y que sin las canciones se queda en nada.
Pero la verdad es que tiene grandes números musicales (soberbios "Be italian" y "Cinema Italiano"), no se hace aburrida, los actores están, como mínimo, correctos, y algunos (ya lo apuntaba Miria), como Marion Cotillard o Judi Dench, están perfectos.
Una película ecléctica, arriesgada y complicada, a mi juicio bien resuelta y agradable.

Besos!

miria quiso creer dijo...

Arriesgada??!!

Si consideramos riesgo hacer un musical sin cantantes, sin bailarines (excepto todos los que rodean a los protagonistas, abnegados profesionales salvando lo insalvable) y sin argumento...