Una niña guarda en una pequeña cajita cosas insignificantes. Un caballito de mar hecho de papel, un papel con un nombre y un número de teléfono, una flecha hecha de recortes....son objetos inconexos, desangelados, vacíos, pero que muchas veces guardan un valor sentimental e íntimo.
De eso trata cosas insignificantes, de historias sencillas movidas por el hilo conductor de un objeto, y de las relaciones entre sus protagonistas y entre esas mismas cosas.
Un cine veraz, directo y cargado de la magia del sentimiento.
Méjico demuestra que puede dar voz a algo más que la gripe A.
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1 comentario:
México es mucho más que gripe A (puede que yo la esté padeciendo, ya me veréis mañana..., es también la patria de Rudo y Cursi...
Lo de las cosas pequeñas en una cajita está ya muy manido, ¿no? Puestos a elegir, me quedo con la cajita de Amelie, que la lleva a extender el bien por el mundo.
Yo tuve mis cositas guardadas en los cajones de un joyero muy grande, pero veo absurdo intentar explicar el sentido que tenían para mí, en parte por lo íntimo, en gran medida porque no sé si mi recuerdo es real o idealizado. Pero algo hay siempre de tener cosas importantes, como tienen todos los demás, en una edad en la que no posees nada, o tus posesiones son elegidas por otros. Te individualiza y te permite elegir qué forma parte de tu mundo y qué no.
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