Una hora, las 8 de la tarde. Una obra de teatro: Hamlet. Una fila la 9: demasiado lejos para mí, pero necesaria en este caso para tener una visión global del verdadero protagonista: el escenario.
Cuatro horas en el Matadero que se convirtieron en un suspiro. Hamlet es puro espectáculo, me recordó a esos montajes con gran profundidad de campo de las compañías inglesas. Hamlet represanta a una generación de nuevos actores: Aser, impactante su voz y su expresión corporal, mi huguito silva haciendo de Claudio- el malísimo de la historia- para el cual sólo tengo palabras de elogio, Gonzalito, también de los Hombres de Paco, que baila ¡Ay dios cómo baila!
Escenografía, expresión corporal, buenas interpretaciones, incluso la Portillo que para mí siempre actua de mala leche.
En resumenn un gran espectáculo digno de recomendar.
miércoles, 1 de abril de 2009
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1 comentario:
¡¡qué envidia!!me hubiese encantado poder asistir. Aunque tantos hombres de paco juntos me huela raro...
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