martes, 3 de junio de 2008

Por los caminos de Teruel

Antínoo tuvo la idea. ¿Y si compráramos un carromato y una mula, y nos lanzásemos a los caminos de Teruel? Es verdad que la mula llevaría mucho peso, pero iríamos despacito, pasaríamos tiempo en cada pueblo antes de marcharnos, podríamos también llevar un teatro de títeres y hacer sombras chinescas por las noches para los niños. Seríamos como los nómadas circenses, en una versión libresca. La gente nos regalaría hortalizas de su huerto y bizcochos recientes. Yo tejería nuestras ropas, respiraríamos aire puro, en nuestro mundo propio, utópico, feliz. Todo iría bien, y aunque habría noches de viento, uno de los tres diría algo que haría que nuestro cuerpo encogido se liberase en un ataque de risa.
No me importaría dejar nuestro mundo, y lanzarnos a descubrir otro nuevo, si fuese con vosotros. Si el principio está en Croacia, allá iremos.
Pensadlo antes de contestar.

No hay comentarios: